David o la perfección


A Yolanda:




Perfectísimo, estás hecho de tiempo
pero también eterno,
aguardas sin la impaciencia común a los mortales


Inmensamente suave ,dibujas en ti mismo
los músculos del bíceps
del tórax, de las piernas


Todo puede decirse de ti
todo puede escribirse
sin temor a parecer obscenos


La armonía que fluye de tu centro viril
es dionisiaca
sin embargo, reposa entre tus piernas
se reclina en tu espalda
y tu cabeza corona
de nobles pensamientos

¡ Ah, poderoso¡ estás hecho de todas
las frías suavidades del mármol
y aún te llena la calidez de
mis palabras.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La corte de los ilusos, novela de Rosa Beltrán

Carta de Martha

Una lectura de Primero Sueño de Sor Juana Inés de la Cruz